Mi problema fue esperar demasiado de alguien que nunca me dio nada.

Admito que nunca tuve bases para creer que eras alguien especial más allá de tus promesas y palabras, admito que fui la culpable de que estuvieras tan dentro de mi corazón, admito que no me di el tiempo para “ver” que eras aquel hombre que decías, me apresure a quererte, te amé demasiado pronto sin esperar a que la vida nos pusiera a prueba, y cometí toda clase de errores contigo uno tras otro, y cada vez fueron errores más graves, todos por pensar que eras lo que decías sin esperar a ver si era cierto o no. Quizás tenía muchas ganas de enamorarme y fue por eso que no tuve cuidado, quizás me parecias tan perfecto que tenía miedo de perderte por dejar pasar el tiempo, quería asegurarme de que fueras para mí, porque creía haber encontrado uno de esos hombres raros que ya casi no se ven hoy en día, uno de esos hombres con carácter, amables, inteligentes, cariñosos y sinceros, y con todas esas virtudes sobre de ti me sentía insegura de perderte, no porque me sintiera poca cosa, si no porque sabía que alguien así vale demasiado y que no sería la única que posaría los ojos sobre alguien tan deseado. Los hombres hoy en día siguen pensando que esa imagen de cabrones es lo que todas buscamos, siguen pensando que para nosotras son más atractivos mientras más experiencia tengan, y algunos de ellos incluso hacen gala del numero de mujeres con las que han estado, como si aquello les hiciera más valiosos, como si los convirtiera en alguien irresistible, y quizás habrá mujeres a las que esas cosas les sigan llamando la atención, pero la mayoría ya aprendimos que hombres de esa estirpe no sirven para enamorarse, que solo dejan más dolor que el que te da la soledad, y que es preferible pasar de ellos por guapos que sean, porque lo único que ganas involucrándote con hombres así es convertirte en un número más que presumirán con la siguiente en su lista. Pero tu llegaste a mi vida diciendo ser todo lo contrario, y te creí por el simple hecho de que así lo quise, pero las mentiras no pueden ser para siempre, y todos se cansan de fingir en algún momento, y fue eso lo que te paso exactamente, poco a poco fuiste descuidándote y mostrándome tu verdadera personalidad, y fue entonces cuando comencé a dudar sobre todo lo que habías dicho ser, pero ya era demasiado tarde, ya estaba enamorada de ti, y la esperanza es lo último que muere y es verdad, porque permanecí a tu lado viviendo decepciones diarias hasta que llego el punto en que no pude soportarlo más, y entonces comprendí que todo había sido culpa mía, por esperar demasiado de alguien que nunca me dió nada.CHAB

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s