Errores 


Cansada de amores ciegos, locos, imposibles y tóxicos. De noches en vela, llantos en silencio y lunas caídas. Harta de discusiones, palabras vacías y sin sentidos. De cristales rotos, gritos y marcas de ruedas en la carretera.Porque lo que al principio parecen piedrecitas en el camino, se convierten en grandes y duras rocas que no están dispuestas a moverse. Porque lo que al principio asusta, se acaba convirtiendo en costumbre y ya no sabes qué hacer para solucionarlo. Pasan las horas, los días, meses y años… y sigues ahí, aguantando cada palabra y cada suspiro, porque no eres capaz de sobrevivir un día sin uno de sus besos ni una sola noche sin su locura.

Errores, arrepentimientos y disputas durante horas que siempre concluyen del mismo modo… “Esto tiene que acabar”. Pero no puedes, algo en ti no te deja escapar de su mundo, sigues luchando por algo que en el fondo consideras posible sólo porque tu mente lo cree así y sin más, acabas sentada en el suelo con el teléfono móvil en la mano, un adiós y dos lágrimas caídas.

Sabes que no te queda otra salida que aceptarlo, mirar al frente y caminar, algo que incluso a ti misma te sorprende en tu modo de reaccionar. Pero pasan los meses y un simple mensaje te hace volver al lugar que irremediablemente habías olvidado ya. Injustamente das otra oportunidad, creyendo que esta vez será diferente, que esta vez sí va a cambiar. Y realmente lo crees. Acabas como una invidente paseando alrededor de un jardín de espinas que tú sientes rosas. Rosas marchitas por el pasado y teñidas de mentiras que aún desconoces.
Junto a tu propia locura, te vuelves más estable, dejas de pensar y sentir dolor porque decides colocar esa oscura venda en tus ojos. Entonces llega ese momento, un buen día en el que el destino te tiene preparada una sorpresa que te hace huir, correr sin mirar atrás.

Cansada de lidiar contra lo inevitable, viendo que lo que amas no existe, aceptas que ha llegado el momento. Porque cuando ya no puedes hacer nada más para que la otra persona cambie, al final el que cambias eres tú. Decides irte, dejar toda una vida de invenciones y empezar de cero. Sin duda el camino es duro, tenebroso y complicado. Los días parecen grises y sin esperanza, aunque aun así sigues levantándote cada mañana pensando “lo mejor está por llegar”…

Y llega… Tarde o temprano la luz siempre llega tras la oscuridad. Te levantas una mañana y todo ha cambiado, ya nada es igual, te liberas de las cadenas, cortas las cuerdas y dejas atrás tus pedazos. Pones un pie en el suelo con más firmeza que nunca y vuelves a vivir, vuelves a ser tú. Descubres que más vale tarde que nunca, que de los años se aprende y que de todo se sale.

Cada experiencia te esculpe y cada error te enseña. Aceptas que es un amor imposible y toxicómano, del que tienes que desintoxicarte ahora o nunca. Pero es cierto que no todo el mundo lo entiende, pocos saben lo que es pasar por algo así… Pero hoy puedo decir, que sólo amando hasta la locura y la desesperación, perdiendo mil y una noches de batalla, valoras tu vida y a ti mismo. Porque al final, dejas caer la espada en el campo de batalla que un día lo fue todo para ti…

Para forjar una nueva y vivir mil aventuras que aún están por venir.

CHAB

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s