Me gustas

Imagen3

Te ves muy bien desde aquí, me gusta tu actitud, tu energía positiva. Hay algo en ti que me atrapa, que me deja pensando, que me duele en las manos, el amor duele en las manos, al menos así me pasa a mí; hace poco que te conozco y las horas que hemos estado cerca parecen más bien años, siento que te conozco de tiempo y la manera en que me hablas se me hace tan familiar. Siento tus besos torpes, los siento tan míos, siento tu mirada mientras comemos con tus amigos, me siento observada a cada paso que doy cerca de ti, siento el roce de tu mano, al caminar cerca de ti se me olvidan las preocupaciones y me encanta escuchar tus historias, que me cuentes tus sueños, tus ganas de visitar un país del oriente, me encanta escucharte hablar en ese idioma.

Han pasado algunos segundos de conocerte y ya no quiero dejarte ir, no quiero despedirme de ti, te veo, te siento, no quiero dejarte, no quiero estar lejos de ti… Sé que será difícil estar cerca, lo sé y me imagino historias en las que podemos ser algo y tener una relación, pero decaigo y te sigo viendo como un amigo. No sé exactamente en qué momento iniciamos esta relación, parece ser que nunca fuimos amigos o que lo fuimos desde un principio.

Me gusta verte a miles de segundos de distancia de tiempo, estamos lejos, no me gustaría ser dramática, ni multiplicar los segundos que hemos estados distanciados, pero pareciera que estos 60 días han sido como una eternidad; ahora parece ser que el tiempo me separa de ti, tiene mucho que no sé de ti, no hemos hablado y el corazón cada vez siento que respira como con una espina dentro… ¿Una espina?

Después de todo lo bueno, nos convertimos en dos completos extraños, que cuando se vuelvan a encontrar, ninguno de los dos sabrá actuar, o bueno tal vez tú sí… Como siempre tú sí sabrás cómo actuar, sabrás cómo plantarte y decirme: “Hola”, y yo solamente aceptaré.

Después de todo estos millones de segundos, nos dimos cuenta tal vez que no somos tan iguales y que el dolor que sentimos es más como una señal para dejarnos libres, para atrevernos a buscar a una persona que se parezca a nosotros, que tenga las mismas metas y tal vez un carácter parecido al nuestro; una pareja que pueda adaptarse a nuestra manera de ser, porque parece que ese es el problema, no nos aceptamos. Tal vez desde el primer día en que nos conocimos. Recuerdo mis lágrimas después de aquella despedida, después de la primer despedida, antes de tus dos siguientes despedidas.

Que tengas bonita vida, que logres tus metas y por supuesto, que logres ser esa persona que deseas, que ya estás logrando. Sólo quiero contarte que yo haré lo mismo, seguiré mis objetivos, me sumergiré en lo que me gusta, me perderé en mis ideas y voy a ser feliz, igual que tú lo serás…

Sí… Yo también.

CHAB

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s